Además, cubrirlo con una bufanda o gorro cuando hace mucho viento ayuda a evitar el daño y la acumulación de suciedad. También es recomendable evitar peinarlo en exceso cuando esté mojado ...
Un problema muy habitual en algunas viviendas lo encontramos cuando hay viento en el exterior y, aunque no haga mucho frío fuera, este aire parece hacer desplomar la temperatura dentro de casa.